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miércoles, 12 de mayo de 2010

Todo listo para ganar la carrera más glamurosa del año, el Gran Premio de Mónaco.

La sexta prueba del calendario de la Fórmula 1 es considerada por los equipos y por los pilotos como la carrera más famosa y única del campeonato. Aunque correr por las calles monegascas tiene un precio elevado, es decir, logísticamente es la más difícil de llevar a cabo. Esto siempre ha sido así por la situación del paddock y por las instalaciones de los boxes, que, a pesar de las mejoras, siguen siendo las más sencillas del todo el año. También supone un quebradero de cabeza para los equipos planificar el fin de semana, que se extiende desde el jueves hasta el domingo, y el hecho de que en esta carrera se necesitan más piezas de repuesto porque el riesgo de dañar los coches en sus numerosas curvas es mucho mayor. Pero este año estas dificultades se han agravado aún más porque la carrera se disputa un fin de semana después de finalizar el Gran Premio de España y los entrenamientos libres comienzan el jueves, con lo que el tiempo disponible para preparse es mucho menor. La mayoría de los equipos y por supuesto, de los materiales, viajaron por carretera desde Barcelona el lunes y aunque la distancia no es tan grande comparada con otras pruebas la cantidad de trabajo a realizar es mucho mayor. En esos casos, el equipamiento y los coches sólo tienen que ser embalados en cajas y entregados en la próxima prueba, donde el único trabajo que se tiene que hacer es la construcción del interior de los boxes. El resultado que obtuvo el equipo Ferrari en Barcelona fue satisfactorio y el rendimiento global del F10, en comparación con la carrera anterior, mejoro, aunque el nivel de rendimiento sigue siendo insuficiente en comparación con los coches más rápidos del campeonato. El punto débil en el paquete que estreno en España la escudería italiana es la falta de carga aerodinámica, pero aquí, en Mónaco, la situación podría ser mejor, sobre todo por la elección de neumáticos proporcionados por Bridgestone. La diferencia de rendimiento de los coches más rápidos en Barcelona fue menos importante en la carrera que en la calificación, pero el resultado de final de la prueba en Mónaco depende mucho más de la calificación del sábado que en otro sitio. Esta carrera siempre ha sido descrita como una lotería por equipos y aún lo será más este fin de semana, ya que en una pista que apenas parecía haber espacio para acomodar a veinte coches, ahora tiene que encontrar espacio para veinticuatro, con lo que la situación será peor. La Q1 del sábado por la tarde va a ser muy problemática en términos de tráfico. Y en la carrera, aunque tú puedas planificar tu estrategia de parada en boxes, si un piloto queda atrapado detrás de los coches más lentos, se arruinaría su carrera, especialmente porque al poco tiempo de comenzar el gran premio veros pilotos doblados en la carrera, algo que en Barcelona ocurrió en la vuelta 14. Desde el punto de vista técnico, los F10 solo sufrirán un cambio, la eliminación del 'Conducto F', que no será montado en los monoplazas italianos por la baja velocidad del circuito de Mónaco. No tendría mucho sentido usarlo en un trazado tan revirado y con tanta carga aerodinámica como el de Mónaco. La preparación de un monoplaza de F1 para conducir por carreteras urbanas no diseñadas para la competición no es fácil y en los últimos dos años los ingenieros de Ferrari ha adoptado por un enfoque diferente en la preparación del coche y por usar una configuración más suave que en el pasado ha dado unos resultados muy positivos. En cuanto a los propios coches, en esta carrera se suelen construir monoplazas a la medida de las especificaciones de Mónaco, pero a causa del nuevo reglamento, que prohíbe hacer cambios de tanta importancia en los coches, la única diferencia estarán en los niveles de carga aerodinámica y el cambio significativo en la dirección, dando al piloto más amplitud de maniobra para tomar curvas tan cerradas como la de la horquilla.