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sábado, 9 de abril de 2011

Vettel suma en Malasia una nueva pole a su palmarés, Alonso saldrá quinto.

Cuando tu coche esta a nueve décimas de la marca establecida por el monoplaza que ha alcanzado la pole solo puedes esperar que el margen de mejora que tengas sea lo suficientemente amplio para alcanzar a los más rápidos y que estos hayan alcanzado su tope evolutivo.
Sería una pena dar por perdido algo que aun estás jugando, pero duele ver que Fernando Alonso esta en este momento muy lejos de Red Bull y de McLaren, mientras que Lotus Renault parece estar pisando los talones a la escudería italiana en clasificación, y lo que es peor, puede que en carrera sean más constantes.
Ahora solo resta esperar, confiar en que Alonso haga su trabajo con un coche que de momento no da para más y que solo le dejará clasificarse en la sexta o séptima posición, dependiendo claro esta de las características del circuito.
Y mientras tanto el rey en el gran circo sigue siendo Sebastian Vettel. El piloto alemán no está dispuesto a dejar escapar ninguna pole y ya se postula como vencedor nuevamente este fin de semana.
En esta dura batalla solo Lewis Hamilton, que arrancará mañana por detrás del piloto alemán, parece estar en forma para plantarle cara, aunque me da la sensación de que Vettel sabe bien que debe hacer para que nadie le arrebate su posición.
Es duro para un piloto ver que tú compañero es capaz de sacar más partido a algo que tú tienes en igualdad. Observar como el encuentra una solución efectiva a un problema concreto, mientras que tú no sabes bien cómo explicar que necesitas o que no necesitas y esto te hace perder un tiempo vital.
Creo que Mark Webber y Jenson Button, tercero y cuarto respectivamente, todavía no se han dado cuenta de que estamos en la segunda carrera del mundial de Fórmula 1 y que sus compañeros con un coche exactamente igual están siendo mucho más competitivos.
Repasando la clasificación hasta la novena posición veo pautas que se repiten nuevamente en esta carrera. Los pilotos se intercalan entre ellos, en una pauta que muestra, salvo en el caso de Petrov, quién es mejor y peor dentro de la escudería para la que corre.