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sábado, 30 de julio de 2011

Sebastian Vettel continua siendo el rey, Alonso tendrá que conformarse con ser el bufón.

No hubo compasión en la sesión de clasificación del Gran Premio de Hungría y Sebastian Vettel volvió a interpretar el papel de "poleman" del año, el mismo papel que ha protagonizado en casi todas las carreras desde que arrancará el Campeonato del Mundo de la Fórmula 1 y que tan feliz le hace sentir.
El piloto alemán batió a todos sus rivales en la Q3 y a excepción de Lewis Hamilton, que estableció el segundo mejor tiempo, el resto poco pudieron hacer ante el ritmo que desplegó el vigente campeón del mundo en el Circuito de Hungaroring.
Al igual que ocurriera el pasado fin de semana en Nürburgring McLaren Mercedes ha sido el único equipo que ha sido capaz de arrebatar en momentos puntuales la pole a Red Bull, aunque hasta que comenzará la Q3 daba la sensación de que Fernando Alonso tenía muchas posibilidades de comenzar la carrera desde la primera posición.
Este sentimiento no tardo mucho en desaparecer de la mente de todos y el español poco o nada pudo hacer en su última vuelta lanzada, que finalizó con el quinto mejor registro, terminado incluso por detrás de Felipe Massa, que marcó el cuarto mejor crono.
Pese a todo el asturiano es un hombre de recursos y muy probablemente antes de pasar la primera curva ya habrá abandonado la quinta posición desde la comenzará mañana la carrera.
No fue tampoco una buena sesión de clasificación para Mark Webber. El piloto australiano finalizo sexto, muy lejos de su compañero de equipo, y una vez más tuvo problemas en la Q3 con el KERS, algo que continua siendo un misterio incluso para él.
Por último señalar que Jaime Alguersuari ha vuelto ser más rápido que Sebastian Buemi en una calificación, resultado que le hará mañana partir desde la decimosexta posición y que le hace ganar enteros para su hipotético futuro en Red Bull Racing.