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viernes, 14 de octubre de 2011

Sebastian Vettel: "Cuando uno gana la sensación es insuperable".

A continuación os dejo una interesante entrevista de Sebastian Vettel que he encontrado en el portal de 'La Vanguardia'. En dicha entrevista realizada por la agencia de noticias DPA el bicampeón más joven de la historia hace un interesante repaso sobre sus inquietudes, anhelos y deseos para su futuro.
Tras ganar el título, usted habló de una sensación de confusión. ¿En qué fase se encuentra ahora?
Lo que quería decir es que es muy confuso cambiar tan rápido el modo en el que uno ha afrontado toda la temporada, que es concentrarse en el momento, afrontar cada carrera como un paso. Luego hay que cambiar y comprender que se ha logrado la meta final impuesta a principio de año. Se necesita tiempo para darte cuenta de que ya nadie te puede alcanzar. Necesito tiempo para mí, para estar tranquilo con mi círculo cercano, para que todo se asiente y para asumirlo.
Dijo que ganar crea adicción. Desarróllelo un poco.
No se puede describir. Cuando uno gana una carrera, escucha el himno y el público salta en masa, como en Monza, la sensación es insuperable. Estar en el podio un lunes y escuchar el himno sin nadie no sería lo mismo. Disfrutar de ese momento tras tres día de duro trabajo es adictivo, porque pasa muy rápido. Es un éxtasis. A veces se echa de menos disfrutar de ese momento completamente. Por eso siempre quieres vivirlo de nuevo para llevar contigo siempre un poco de esa sensación.
¿Cuánto hay de sentimiento en un mundo tan tecnológico como la Fórmula 1?
Mucho. La tecnología está muy avanzada, los coches llegan muy lejos, no tienen nada que ver con los que se hacen en serie. Pero no se debe olvidar que la mayoría de la gente está en la Fórmula 1 por pasión. Cuando se ve la cantidad de horas que hay que sacrificar... Se necesita ese punto de locura, hay que amar lo que se hace. Si no, no se aguanta mucho.
¿Su carrera va a una velocidad de vértigo. ¿Cuál fue su mejor momento hasta ahora?
Espero que aún esté por venir. Si con 24 años me sentara aquí y dijera que aquél fue el mejor momento de mi vida, nunca sería tan bonito como hace una semana, y eso sería triste. Con suerte se puede vivir hasta los 70 y 80 años, y hay cosas que se disfrutan con 50 años que no lo haces con 25. Espero tener siempre algo por lo que ser feliz. Tengo buenos recuerdos, pero también malos momentos que hay que llevarlos dentro para saber valorar cuando las cosas van bien.
El éxito conlleva nuevos enemigos y envidias. ¿Ha vivido ya algún cambio en ese aspecto?
Por supuesto. Cuando uno se mezcla muy pronto con adultos se madura de forma distinta y se aprende a estudiar a la gente. Con un poco de tiempo se puede juzgar si esa u otra persona es buena para uno o no. Siempre habrá errores, pero si eres un poco listo se puede aprender y evitar en adelante determinadas cosas.
¿Hay que ser muy desconfiado?

Prefiero serlo aquí que en cualquier otra parte del mundo. Aquí hay una satisfacción que no encontraría en otro lugar. De niño practiqué y me gustaron otros deportes, pero al poco tiempo perdía la ilusión. No me pasa con el automovilismo. Soy un loco de este deporte. Algo de desconfianza ayuda, pero no es que me levante por la mañana y piense: 'El mundo quiere que me vayan mal las cosas'. Hay mucha gente que me aporta cosas buenas.
Usted pasa por ser alguien muy competitivo. ¿Qué significa para usted competir con otros?

Todo. No hay nada en lo que me dé igual perder. Siempre hay gente que es mejor y que te muestra tus límites, pero no me gusta perder, aunque cuando es muy extremo hay que reprimirse.
Su asesor, Helmut Marko, dice que usted escucha los consejos, pero que acepta mal las críticas.
La crítica es muy importante. En algunos aspectos sí soy muy testarudo. Si alguien me quiere ayudar a veces me lleva tiempo aceptarlo. Quiero hacerlo todo solo, aunque me resultaría más fácil escuchar un poco más a los demás.
¿Puede haber amigos entre los pilotos de la Fórmula 1?

Sí y no. El podio está ideado para que sólo quepa uno arriba, no dos o tres. Pero hay que separar lo que pasa en la pista de lo de fuera. Decir que alguien es tu verdadero amigo es difícil. No se tienen muchos de esos en la vida en general. La amistad entre los pilotos no es tan fácil. Cada uno mira a lo suyo y somos muy ambiciosos.
Se puso una meta que ya ha logrado. ¿Cómo imagina ahora su futuro?

Soñé con sentarme en un coche así y ganar carreras. Si miro atrás no puedo creer lo que he logrado ya. Mirar sólo al futuro no permite disfutar de lo conseguido. De alguna manera hay que ir planeando cosas, pero no soy ese tipo de personas que hacen demasiados planes. Me dejo sorprender. Fuente: DPA