Noticias:

miércoles, 21 de agosto de 2013

Montezemolo rememora la dramática y emocionante temporada de 1976.

La expectación es máxima con el lanzamiento cinematográfico de "Rush", la película dirigida por el ganador del Oscar, Ron Howard, y que cuenta la rivalidad deportiva y la relación entre James Hunt y Niki Lauda en la dramática y emocionate temporada de 1976.
Uno de los principales testigos de esta gloriosa época fue el actual presidente de Ferrari, el italiano Luca di Montezemolo, que por aquel entonces era director deportivo de la escudería italiana.
La revista "Chi" ha realizado una interesante entrevista a Montezemolo, en la que el 'mandamás' del equipo transalpino rememora aquellos años y cuenta con todo lujo de detalles sus experiencias en esos años.
"Mis primeros cuatro años en Ferrari (1973/77) cuando era director deportivo de la Scuderia siempre serán inolvidables. Esos cinco títulos en tres temporadas fueron mis primeros éxitos profesionales, pero no fueron sólo eso: era la oportunidad de trabajar con una persona extraordinaria como Enzo Ferrari y de conocer a personas con las que he construido una relación basada en el respeto y el afecto, tales como Niki Lauda. Ferrari me encomendó la tarea de director deportivo, con un único objetivo: volver a la senda del triunfo. Habían pasado muchos años desde nuestro último éxito, muchos años. El último título de pilotos había llegado en 1964 con John Surtees. Teníamos que poner todas las piezas del rompecabezas en el lugar correcto, el equipo, los métodos de trabajo, la estructura. Necesitabamos pasar página a partir de los pilotos y teníamos a dos nombres en mente: Niki Lauda y James Hunt. Tratamos de tener al inglés y organizamos una reunión en Maranello entre Ferrari y Lord Hesketh, el dueño del equipo con el que estaba corriendo, pero no pasó nada. En 1974 el título nos escapó en la última carrera, pero en 1975 todo salió perfectamente y el resultado fue un doble campeonato que ya estaba asegurado en Monza delante de nuestros aficionados. Esa fue la coronación de un sueño que había comenzado dos años antes. Fue un sentimiento maravilloso ver la alegría del equipo y la afición y sentir que, detrás de esos éxitos, también estaba mi trabajo".

"1976 y 1977 mi papel había cambiado un poco pero todavía estaba cerca del equipo, sobre todo en los momentos más duros, como el accidente de Niki y todo lo que pasó después. Cuando llegué al hospital de Mannheim el domingo 1 de agosto de 1976, pude sentir el miedo en las caras de los médicos. Pero Niki nunca se dio por vencido y 40 días después estaba de vuelta en la pista. En la Fórmula 1 nunca se puede bajar la guardia, por lo que ya habíamos pensado en el futuro y la posibilidad de una Scuderia sin Lauda. No estaba en Fuji el 24 de octubre cuando Lauda abandonó la carrera que dio el título a Hunt, quizá fue una decisión comprensible, pero para Ferrari fue difícil de tragar. Algo se había roto en el rompecabezas y los éxitos de otro gran año como el 1977 no fueron suficientes para poner todas las piezas juntas. Niki dejó Ferrari otra vez antes de que la temporada había terminado, pero mi relación con él se ha mantenido sólida desde mi regreso a Maranello como presidente en 1992".