Noticias:

miércoles, 5 de febrero de 2014

Ferrari se convierte en la marca predilecta para los coleccionistas.

Invertir en coches clásicos parece estar de moda en estos tiempos que corren y se puede ver claramente en los precios que alcanzan algunas de estas bellezas en las subastas y ventas especiales entre coleccionistas privados.
Sin embargo la marca de automóviles Ferrari se lleva la medalla de oro en esta apartado, al acaparar ella el mayor record que se ha alcanzado en una puja.
No hace mucho un coleccionista pagó casi 29 millones de euros por un sorprendente 250 Testa Rossa, uno de los coches más emblemáticos de la historia del Cavallino Rampante.

El coche, con el número de chasis 0704, cuenta con un impresionante pedigrí de carreras, ya que a sus mandos los pilotos anglo-estadounidenses, Peter Collins y Phil Hill, ganaron los 1000 kilómetros de Buenos Aires y las 12 Horas de Sebring.
Una vez que su vida como coche oficial de la Scuderia llegó a su fin, el 250 TR fue adquirido por un estadounidense que lo utilizó con éxito en otras carreras antes de que lo donara en 1967 al Museo Henry Ford de Dearborn, cerca de Detroit.

No hace mucho el coleccionista holandés, Eric Heerema, también vendía su 250 GTO por la cifra de 26,2 millones de euros y una vez más mostraba al mundo tener una gran agudeza a la hora de saber coleccionar coches.