Noticias:

martes, 7 de marzo de 2017

Porsche presenta dos versiones del 911 GT3 en Ginebra.

Stuttgart. El Porsche 911 GT3 proporciona un rendimiento similar a un coche de competición y una experiencia sin filtros al volante, gracias entre otras cosas a los métodos de construcción ligera empleados en su fabricación. 
En la nueva generación del radical 911, la conexión entre el uso diario y la utilización en circuito es aún más intensa. En el corazón de esta última evolución late un motor bóxer de cuatro litros. Esta mecánica atmosférica de altas revoluciones desarrolla 368 kW (500 CV) de potencia y se mantiene prácticamente sin cambios respecto al poderoso 911 GT3 Cup de competición. 
El rediseñado chasis, con un eje trasero direccional y hecho de materiales muy ligeros, tiene una puesta a punto específica para convertir la potencia del motor en un dinamismo de marcha superior. Desarrollado en la misma pista de pruebas y fabricado en la misma línea de producción que los coches de carreras de la marca, la tecnología de competición de Porsche se ha incorporado, una vez más, a un deportivo homologado para carretera. 
La mayoría de los clientes “GT” de Porsche suelen llevar sus deportivos a dar una vuelta al circuito, que es donde realmente el nuevo 911 GT3 saca todo su potencial, gracias a una relación peso/potencia de 3,88 kg/kW (2,86 kg/CV). Con la transmisión de doble embrague y siete marchas (PDK) que monta de serie, y que ha sido especialmente puesta a punto para usarla en este GT, el nuevo biplaza de 1.430 kilos de peso (con el depósito de combustible lleno) acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. Alcanza una velocidad máxima de 318 km/h. 
Para los amantes de una conducción pura, Porsche también ofrece el 911 GT3 con una caja de cambios deportiva manual de seis marchas. Ésta permite al 911 pasar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y llegar a una velocidad punta de 320 km/h.