Noticias:

lunes, 19 de junio de 2017

Tras un final de infarto Porsche consigue su decimonovena victoria en Le Mans.

A las 18:30 del sábado por la tarde, las 24 Horas de Le Mans parecían terminadas para el Porsche 919 Hybrid de Earl Bamber (Nueva Zelanda), Timo Bernhard (Alemania) y Brendon Hartley (Nueva Zelanda). Su coche se quedó sin tracción en el eje delantero, estuvo reparándose durante una hora y cinco minutos y regresó a la pista con 18 vueltas perdidas. Pero la 85ª edición de la clásica de resistencia de Le Mans tuvo tal cantidad de cambios drásticos que lo imposible se hizo realidad al final: después de un esfuerzo enorme, el trío consiguió pasar de la 56ª posición a la victoria absoluta. Para Porsche, la marca que tiene el récord de triunfos en Le Mans, éste es el 19º absoluto en la prueba más dura del mundo y el tercero consecutivo.
Earl Bamber logra su segunda victoria total en Le Mans al volante del Porsche 919 Hybrid, tras la que obtuvo en 2015. También para Timo Bernhard es el segundo triunfo absoluto en Le Mans. Después de haber cosechado el primero en 2010, cuando fue cedido para que corriera con Audi, él soñaba con repetirlo un día con Porsche. Brendon Hartley era quien estaba más hambriento de los seis pilotos oficiales del Equipo Porsche LMP, pues su nombre todavía no estaba grabado en este gran trofeo.
Cómo fue la fase final de la carrera para el coche número 2:
Cuando el vehículo gemelo con el dorsal número 1 se paró en la pista poco después de las 11 de la mañana, tras haber liderado la prueba durante más de diez horas, llegó el momento decisivo. Hartley había estado mejorando constantemente en el trascurso de su relevo múltiple. Después de 312 vueltas, entró para su última parada de repostaje y, al acabar la vuelta 325, cedía el coche a Bernhard en la cuarta posición. A las 12:50 pm, el 919 Hybrid se sitúa en la misma vuelta que el vehículo líder de la carrera (estamos en el giro 330). Todos los coches híbridos oficiales de la categoría LMP1 estaban ya retirados o muy retrasados y un LMP2 era quien rodaba en cabeza. Después de 338 vueltas, Bernhard entra a repostar y en el giro 347 se coloca como nuevo líder. Su penúltima parada para poner combustible llega al cumplirse la vuelta 351 y, posteriormente, hace una miniparada tras la vuelta 360 para echar la gasolina justa con la que terminar. Después de 367 giros, Bernhard cruza la bandera de cuadros para cumplir su sueño.
Declaraciones después de la carrera
Michael Steiner, miembro de Consejo de Dirección de Porsche AG como responsable de Investigación y Desarrollo: “El triplete en Le Mans es un sueño hecho realidad para Porsche y la forma en que se ha conseguido esta tercera victoria consecutiva es muy especial. Estoy orgulloso del Equipo Porsche, que ha seguido peleando a pesar de esa larga parada que tuvimos que hacer para reparar la avería. Este éxito también llega gracias al excelente rendimiento de nuestros motores eléctricos y a la innovadora tecnología híbrida”.
Fritz Enzinger, Vicepresidente del Proyecto LMP1: “Uno de nuestros ambiciosos objetivos para la temporada 2017 era lograr el triplete en Le Mans. Pero lo que hemos tenido que pasar a lo largo de las últimas 24 horas no te lo puedes ni imaginar en tus peores pesadillas. Esta carrera de 24 horas ha puesto todo y a todos al límite. Es increíble lo que se puede conseguir con el esfuerzo de un equipo. Algunas veces no es el coche más rápido sino el mejor rendimiento como equipo lo que marca la diferencia. Este equipo es el mejor de todos y ha hecho posible el éxito de hoy. La reacción desde todas partes está siendo abrumadora, desde los empleados de Porsche hasta gente de todo el mundo. Personalmente sólo puedo decir gracias a Porsche por situarme en el puesto para llevar a cabo un programa tan extraordinario como éste, y gracias a cada uno de los miembros del equipo por el apoyo total y el gran espíritu de grupo”.
Andreas Seidl, Director del Equipo: “Es difícil encontrar palabras para lo que ha sucedido. Los pilotos y todo el equipo han hecho un trabajo impresionante. Dejamos atrás dos duras semanas que nos han proporcionado altos y bajos, pero hemos peleado con el espíritu típico de Porsche. Nos llevará algo de tiempo asimilar lo que hoy hemos logrado. Ahora hemos ganado Le Mans en tres ocasiones consecutivas, lo que es algo sensacional. El equipo ha trabajado de forma impecable para ello durante los últimos doce meses. Toyota era un competidor muy fuerte. Nos han llevado al límite y más allá, y ambos hemos pagado el precio. Es una pena que Neel Jani, André Lotterer y Nick Tandy se retiraran de la carrera porque la estaban controlando desde hacía mucho. Pero Earl Bamber, Brendon Hartley y, especialmente, Timo Bernhard se merecían la victoria. Timo fue el piloto de desarrollo desde el inicio del programa. Después de esa larga reparación, los tres han seguido peleando y al final han tenido su recompensa”. 
Pilotos del Porsche 919 Hybrid número 2:
Earl Bamber (26 años, Nueva Zelanda): “No me puedo creer como hemos logrado esto después de haber estado al final del pelotón tras una hora en boxes. Tanto Brendon como Timo han formado parte del programa Porsche LMP desde el principio y este triunfo se lo debemos a nuestra gente del pit. Sin su duro trabajo no hubiéramos podido regresar a la pista, por lo que esta victoria es para ellos”.
Timo Bernhard (36 años, Alemania): “Parece surrealista. Cuando me uní a Porsche como piloto júnior, en 1999, fui desarrollando cuidadosamente el sueño de que, quizá, un día tendría la oportunidad de pelear por la victoria absoluta en Le Mans. Esperaba ser lo suficientemente bueno para realmente lograrlo un día. Ahora, 18 años después, lo hemos conseguido juntos. La última vuelta ha sido muy emocionante para mí. Me llevará algo de tiempo asimilar lo que ha ocurrido”.
Brendon Hartley (27 años, Nueva Zelanda): "Le Mans es una carrera de locos. Los mecánicos han trabajado increíblemente duro el sábado por la tarde para tener el coche reparado en un tiempo rapidísimo y, desde ese momento, Timo, Earl y yo, junto con nuestros ingenieros, hemos estado apretando fuerte, al 100% cada segundo, y esperábamos desesperadamente que nuestros esfuerzos tuvieran alguna recompensa”.