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lunes, abril 23, 2018

Volkswagen Motorsport desvela el I.D. R Pikes Peak.

Empieza una nueva era para Volkswagen en el mundo de la competición: la marca ha presentado al público su coche de competición completamente eléctrico, el I.D. R Pikes Peak. Con 500 kW (680 CV), 650 Nm de par motor y una construcción ligera de menos de 1.100 kg, el súper deportivo afrontará la icónica subida a Pikes Peak en Colorado Springs (EE. UU.) el 24 de junio de 2018.
El objetivo: batir el récord de 8:57,118 minutos para los coches eléctricos en "La Carrera hacia las Nubes". Para conseguirlo, el I.D. R Pikes Peak acelerará hacia el futuro: de 0 a 100 Km/h en 2,25 segundos, más rápido que los coches de Fórmula 1 y Fórmula E. Antes de salir al circuito para rodar por primera vez, el I.D. R Pikes Peak se ha presentado en Alès, en Francia.
"Como en los vehículos de producción de la marca Volkswagen, los coches de competición completamente eléctricos también jugarán un papel cada vez más importante para nosotros en el futuro", afirmó Sven Smeets, director de Volkswagen Motorsports. "La cooperación dentro del grupo nos ha ayudado realmente, teniendo en cuenta el tiempo limitado del que disponíamos. Por ejemplo, recibimos el apoyo de la planta de baterías de Volkswagen en Braunschweig, que trabajó de manera conjunta con el departamento de desarrollo técnico de Wolfsburg".
Tal como ocurrió en el sensacional Golf con motor doble que asumió el reto de Pikes Peak en 1985, 1986 y 1987, los ingenieros han optado por una solución con dos unidades de potencia. El I.D. R Pikes Peak cuenta con dos motores eléctricos, generando un sistema con 500 kW (680 CV) de potencia.
Al igual que en los vehículos de producción con propulsión eléctrica, las baterías de litio se usan como sistema de almacenamiento de energía. Hay una gran demanda de células de batería, ya que su densidad es el factor crucial para el sistema a la hora de producir alto voltaje. Al contrario que en la fabricación de vehículos de producción, el objetivo de los ingenieros de al desarrollar un motor de competición no es la máxima autonomía, sino la mayor entrega de potencia posible para llegar a la cima de Pikes Peak.
Alrededor del 20% de la energía eléctrica requerida se genera durante el recorrido de 20 kilómetros. Aquí, la clave es la recuperación de energía: al frenar, los motores eléctricos, que en este caso operan como generadores, convierten parte de la energía de frenada en electricidad y la transfieren a la batería.
Es uno de los peculiares retos en Pikes Peak: las pruebas en el recorrido de 19,99 km de subida a la montaña en Colorado Springs están muy limitadas, y solo es posible en ciertas secciones. Por esta razón, el grueso de las pruebas no se realiza en el trazado de la prueba, sino en circuitos de carreras. El programa de Volkswagen para Pikes Peak entra en su siguiente fase con la presentación del coche en Alès.
El piloto de talla mundial y defensor del título en Pikes Peak, Romain Dumas, estará al volante del Volkswagen I.D. R Pikes Peak para el intento de romper el récord existente para coches eléctricos. El francés de 39 años ama este tipo de retos: además de conquistar Pikes Peak en tres ocasiones, también ha ganado dos veces las 24 Horas de Le Mans. Casualmente, Dumas, cuyo ídolo es la leyenda del motor de competición Jacky Ickx, es de Alès.
"Fue absolutamente fantástico ver el I.D. R por primera vez y sacarlo para dar su primera vuelta", afirmó Romain Dumas "Lo que Volkswagen ha logrado hacer desde cero en los últimos meses tiene mi respeto. Obviamente había visto fotos iniciales del coche, pero es aún más espectacular en la vivo. ¡Ahora tenemos un apretado programa de pruebas por delante, y estoy esperando cada metro!"
La carrera empieza a 2.862 metros sobre el nivel del mar, y tiene un desnivel vertical de 1.440 metros, 156 curvas, 100% asfalto, y un solo intento. No solo la tecnología y el piloto deben estar completamente en forma para registrar un nuevo récord para vehículos eléctricos, también las condiciones externas deben acompañar. En ocasiones, la cumbre de Pikes Peak a 4.302 metros de altura, que también representa la meta final, experimenta temperaturas por debajo del punto de congelación a finales de junio.