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viernes, mayo 04, 2018

El Circuito de Monza acogerá una exposición dedicada a Villeneuve.

Del 4 de mayo al 22 de julio el Circuito de Monza acogerá en su museo una exposición dedicada a Gilles Villeneuve.
Bajo el título del "mito de que nunca muere", la muestra recorrerá la historia personal y deportiva de uno de los pilotos más populares para el público, cuyo trágico accidente en el circuito belga de Zolder en 1982, terminaba con una breve pero intensa carrera deportiva, dejando a partir de ese momento a varias generaciones de aficionados el recuerdo de un hombre que superó las dificultades con su coraje y que le encumbró en leyenda del automovilismo.
La exposición, editada por Giorgio Terruzzi y Ercole Colombo, organizada y producida por ViDi en asociación con el Autodromo Nazionale Monza SIAS SpA, el Automóvil Club de Milán y el Museo Gilles Villeneuve de Berthierville, y patrocinada por el Ayuntamiento de Monza y la Región de Monza, cuenta con más de 170 fotografías de Ercole Colombo, uno de los reporteros de deportes más populares, que dedicó toda su vida a inmortalizar momentos únicos en la Fórmula 1 con la ayuda de su cámara de fotos.
Los visitantes tendrán la oportunidad de admirar, hasta el 3 de junio, un Ferrari 312 T4 propiedad de Giacobazzi Cellars, que fue patrocinador personal de Gilles desde sus inicios hasta que se convirtió en aspirante para correr con la Scuderia Ferrari. El coche pilotado por Villeneuve es el mismo que uso en su intensa batalla con el Renault de René Arnoux en el Circuito de Dijon.
La Ferrari 312 T4 convirtió en 1979 a los chicos de Maranello en Campeones del Mundo de Constructores y Pilotos junto con el sudafricano Jody Scheckter, y permitió a Gilles Villeneuve alzarse con la victoria en tres carreras en ese año, en el Circuito de Kyalami en Sudáfrica, en Long Beach (Estados Unidos) y en Watkins Glen.
La exposición se enriquecerá, además, con algunas imágenes del Museo Villeneuve de Berthierville en Canadá, y mostrará un vídeo producido para la ocasión con el testimonio de Mauro Forghieri, ingeniero del canadiense en Ferrari, así como una selección de objetos y recuerdos relacionados con el mítico piloto.
La exhibición sigue un orden cronológico, en el que las imágenes junto con los textos de Giorgio Terruzzi, acompañaran a los visitantes a lo largo de la vida de Villeneuve.
La historia, de hecho, se inicia en 1950 cuando Gilles nació y analiza su juventud, cuando el canadiese comienza a cultivar su pasión por los motores, con salidas nocturnas para poder pilotar el coche de su padre tomando parte en las primeras carreras, para después competir con motos de nieve, gracias a las cuales comienza a tener cierta notoriedad. En 1973 debutará en el mundo de los monoplazas a los mandos de un Fórmula Ford y más tarde participa en la Fórmula Atlántico, en la Fórmula 2, hasta recalar definitivamente en la Fórmula 1 con McLaren en el Gran Premio de Gran Bretaña.
El siguiente capitulo importante transcurre en 1977, año que alterará su vida y su carrera. El 29 de agosto, en Maranello, Villeneuve se reúne por primera vez con Enzo Ferrari, en medio de un divorcio tormentoso de la marca italiana con Niki Lauda, ​​que deseaba reafirmar la supremacía de sus máquinas en contrapartida con el piloto. Las negociaciones son breves y el 9 de octubre Gilles debuta vestido de rojo en Canadá.
"Cuando me presentaron a ese pequeño canadiense todo nervioso inmediatamente reconocí el cuerpo de Nuvolari en él y me dije: dale una oportunidad", recordaba Enzo Ferrari,
Aunque la muestra recorrerá muchísimos más capítulos interesantes y desconocidos de la vida personal y profesional de Villeneuve que encantarán a todos los fans a las cuatro ruedas.