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lunes, junio 18, 2018

WEC · Ford logra su tercer podio consecutivo en Le Mans.

Por tercer año consecutivo, un trío de pilotos de Ford GT ha logrado estar en el podio de la categoría GTE Pro de las 24 horas de Le Mans.
El estadounidense Joey Hand, el francés Sébastien Bourdais y el alemán Dirk Müller, pilotos del Ford GT N°68 y formación que obtuvo la victoria en 2016, regresaron al podio con un importante tercer puesto en la octogésimo sexta edición de la carrera de resistencia para coches de competición más dura del mundo.
A comienzo de carrera, el trío formó parte del grupo de coches en la batalla por el primer puesto, compitiendo contra el Porsche 911 RSR Nº92 finalmente ganador, justo cuando un inoportuno coche de seguridad atrapó al Nº68 y a otros líderes de la categoría en boxes, causando con ello que una buena parte de los competidores en GTE Pro se perdiera una vuelta con respecto al resto.
"Ha sido genial estar de vuelta en Le Mans", dijo Sébastien Bourdais, nativo de Le Mans, quien se perdió la carrera del año pasado a causa de una lesión. "Ha sido una carrera difícil, pero hemos maximizado todo lo posible como equipo. Y por eso estoy muy orgulloso del Ford Chip Ganassi Racing. Hicimos todo lo posible y terminamos en tercer lugar, así que ésas son las cartas que nos repartieron. Las tomamos y seguiremos adelante".
"Yo diría que fue como un buen día en la oficina", señaló Dirk Müller. "Estar en el podio de Le Mans es casi como ganar, porque esta carrera es muy especial y única. Es un tercer lugar, no una victoria, lo sé, pero todavía estoy sonriendo. Para el Ford GT Nº68, la victoria de 2016 y el tercer lugar de 2018 significa mucho. Tengo muchas ganas de volver el próximo año y subir dos peldaños más. Ha sido un gran trabajo para todos los muchachos que hicieron una gran labor, y para nuestros pilotos del WEC, por los que me alegro pues han obtenido buenos puntos".
"Maximizamos nuestro potencial", afirmó Joey Hand. "Siempre trabajamos para tener un coche de carreras realmente bueno, ya que se necesita tener un gran coche para ganar aquí y hace un par de años lo hicimos. Este año terminamos bien pero el coche de seguridad nos pilló un par de veces en boxes y eso nos afectó mucho la actuación y no pudimos recuperarnos. He estado aquí cuatro veces y he subido al podio tres de ellas, así que es genial".
El Ford GT Nº68 luchó duramente con el Porsche 911 RSR Nº91 durante gran parte de la segunda mitad de la carrera, junto con el Ford GT Nº67 de los británicos Harry Tincknell y Andy Priaulx y del brasileño Tony Kanaan, que se perdió el podio al acabar en el cuarto puesto, aunque es un resultado que les ayuda a sumar importantes puntos de cara al WEC, del que ahora son terceros.
"Para mí, personalmente, este ha sido un buen Le Mans", indicó Andy Priaulx. "Me divertí mucho en el coche, pasé mucho tiempo al volante (8,5 horas) y es un gusto formar parte de un equipo brillante. No diría que teníamos la velocidad para ganar, pero sí contábamos con el equipo para ganar. Podríamos haberlo hecho, pero tuvimos muy mala suerte con un temprano coche de seguridad, lo que nos retrasó dos minutos y es muy difícil recuperar ese tiempo".
El Ford GT Nº66, pilotado por el alemán Stefan Mücke, el francés Olivier Pla y el estadounidense Billy Johnson fue el mejor Ford en la calificación, tercero en GTE Pro, y fue muy competitivo durante la carrera antes de que un incidente hiciera que el coche se saliera de la carretera y se dañara, perdiendo mucho tiempo en boxes.
El trío, que ganó la carrera de apertura de la temporada del WEC en Spa, luchó para terminar séptimo en GTE Pro, anotando valiosos puntos para el campeonato. Ahora figuran cuartos en la clasificación provisional.
"Lo hemos dado todo", dijo Pla. "Hicimos todo lo posible porque tuvimos que recuperarnos cuando perdimos dos vueltas al principio (debido al daño sufrido por la suspensión cuando Billy Johnson tuvo un encontronazo con un prototipo). Teníamos grandes expectativas para esta carrera. El Porsche era fuerte pero teníamos un buen coche para pelear y todo lo que puedo hacer es dar las gracias a los muchachos porque hicieron un trabajo fantástico".
El Ford GT Nº69 del australiano Ryan Briscoe, el británico Richard Westbrook y el neozelandés Scott Dixon, que intentaban el doblete en unas 24 horas después de su victoria en Daytona a principios de este año, estaban rodando sextos tras dos horas de carrera antes de sufrir problemas en la caja de cambios. El equipo reparó el coche para permitirle terminar la carrera.
"Creo que luchamos duro. Ciertamente, parece que nos faltó un poco de ritmo durante la noche", aseguró Briscoe. "Creo que la configuración que llevábamos unida a nuestra situación en la carrera nos hizo perder el doble de tiempo cuando salió el coche de seguridad. Perdimos todo contacto con los líderes, pero competimos duro y aguantamos el tipo, ya que estábamos teniendo una gran batalla con un Corvette que mantuvimos hasta el final. Tuve una carrera realmente divertida. Simplemente me encanta conducir en esta pista de carreras. Es una experiencia muy intensa y un escenario tan competitivo que literalmente te empuja a conducir lo más fuerte que puedas durante 24 horas".
Aunque no se consiguió la victoria, Mark Rushbrook, Director Global de Ford Performance Motorsports, quedó impresionado con el esfuerzo del equipo en estas 24 horas: "Quieres ganar todas las carreras en las que compites, pero venir aquí, para la carrera más dura del mundo, y presenciar el esfuerzo que ha hecho Ford Chip Ganassi Racing ha sido genial. Lucharon duro, día y noche, terminaron terceros y subieron al podio por tercer año consecutivo y también por tercer año consecutivo todos nuestros Ford GT terminaron. Desafortunadamente, la mayor parte de los GTE Pro quedaron atrapados en boxes por ese temprano coche de seguridad, eso cambió la dinámica de la carrera. Pero tenemos que estar orgullosos de lo que ha conseguido este equipo".