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lunes, noviembre 26, 2018

Jordi Gené nos da sus primeras impresiones del CUPRA e-Racer.

Un piloto de pruebas nunca deja de aprender, experimentar y evolucionar. Eso es lo que nos cuenta Jordi Gené, que lleva meses inmerso en el desarrollo del CUPRA e-Racer. Su último gran reto es hacer competitivo este revolucionario coche de carreras, completamente eléctrico, que transformará la competición de turismos a partir de 2020. 
Jordi puso en la pista de Montmeló ante todo el mundo al CUPRA más joven, sofisticado y casi futurista. Lo hizo realizando un streaming en directo, para mostrar como pilotaba el CUPRA e-Racer, mientras desvelaba las peculiaridades técnicas y de conducción de esta tecnología, que tendrá su propia categoría en la Copa del Mundo de Turismos y, quién sabe, en cuantos campeonatos nacionales más a partir del año 2020. 
¿Cómo se pilota el CUPRA e-Racer? 
"Su pilotaje es más difícil, en general. Por ejemplo, en el paso por curva: hay que frenarlo un poco más porque llevas más peso. Ahí es donde entra el trabajo del piloto y su trabajo en el set-up, para que este peso, que está muy bien repartido porque lo llevas centrado y muy bajo, no te juegue una mala pasada o comprometa tu trabajo. Este peso se nota más en las curvas largas, en las que el coche tiene una acentuada y clara tendencia a abrirse en la salida de la curva. Pero cuando viene la recta acelera un montón y lo que has sacrificado aplicando más frenada, lo compensas. Es una estrategia de pilotaje distinta, una conducción diferente". 
¿Qué herramientas te ofrece este coche como piloto?  
"Herramientas hay muchísimas más que en un coche convencional. Tienes distintos modos de regeneración de energía y hay que optimizarlos todos para conseguir la mayor autonomía posible. En carrera hay que ser muy eficaz en este apartado para poder llegar hasta la bandera de cuadros siendo competitivo. Todo esto, más o menos, lo puedes gestionar desde el volante. Puedes seleccionar que el coche cargue más las baterías en las frenadas, o que la cargue solo cuando levantes el gas sin frenar; puedes gestionar el control de tracción de cada rueda incluso por separado… Hay muchos factores que puedes regular desde el volante en tiempo real. Esto provoca que el piloto tenga que pensar mucho más y todo esto te mantiene siempre más en vilo, no va a ser fácil". 
¿Cambiará radicalmente la conducción de un turismo, tal y como la conocemos? 
"No tanto: el pilotaje puro es el mismo, salvo por el tema de los pesos. Lo que resulta más complicado es todo lo relacionado con la gestión de la energía y la nueva electrónica. En las carreras de coches eléctricos cambian muchos factores y el coche va variando de comportamiento constantemente. Estamos acostumbrados a los coches de combustión, a salir para diez vueltas a fondo, con los únicos cambios de la degradación de los neumáticos y la efectividad de los frenos, en todo caso. Con el e-Racer la estrategia arranca desde la misma salida de boxes, y la vas a pagar en la última vuelta si has hecho algo mal". 
Esta nueva forma de pilotar, ¿es comparable a algo que haya en la actualidad?
 "Ahora entiendo mejor algunas cosas, en especial desde que estoy trabajando en el desarrollo del CUPRA e-Racer. Por ejemplo, cosas que me comentaba mi hermano Marc (Marc Gené, piloto de pruebas de la Scuderia Ferrari) sobre su trabajo con el KERS, lo que implica su funcionamiento y lo que ocurre cuando aceleran y, en especial, cuando frenan. Al principio tuvieron problemas con su reglaje, porque los coches bloqueaban, en ocasiones, en frenadas; o retenían tanto que se daban la vuelta. No es que fueran malos pilotos, es que hasta que se ha terminado de afinar esta tecnología era muy difícil pilotar esos coches. Tengo la suerte de que estoy tan metido en esta tecnología que estoy aprendiendo muchas cosas que otros pilotos no conocerán hasta que se evolucione más".